Existen numerosas razones por las que alguien elige consumir drogas, y la causa de un trastorno por consumo de sustancias es única para cada individuo. Sin embargo, la base de cualquier rehabilitación y prevención efectiva es abordar la razón o la causa; para muchos, esta causa puede ser el acoso.
Ser víctima de acoso, ya sea verbal, físico, social o ciberacoso, puede llevar al consumo de sustancias. Este artículo tiene como objetivo crear conciencia sobre este hecho y resaltar cómo la intervención temprana puede ayudar.
¿Qué es el acoso?
Los cuatro tipos de acoso más comunes incluyen el verbal, social, físico y cibernético.

El acoso verbal consiste en decir o escribir cosas ofensivas o hirientes a otra persona.

El acoso social, a menudo conocido como acoso relacional, puede implicar dañar la reputación o las relaciones de otra persona.

El acoso físico implica hacer daño físico al cuerpo o pertenencias de una persona.

El ciberacoso ocurre a través de dispositivos digitales e implica enviar, publicar o compartir contenido negativo, falso, dañino o cruel sobre otra persona.
Cómo reconocer el acoso
Es esencial saber cómo se ve el acoso y cómo puede cambiar el comportamiento de una persona. Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:
- La agresión física incluye empujar, abofetear, golpear o pegar.
- El abuso verbal, como insultos, comentarios racistas, comentarios groseros o palabrotas.
- La exclusión social, ya sea en persona o digitalmente en las redes sociales.
- Una persona que está siendo acosada cambiará drásticamente su comportamiento y puede volverse más distante socialmente.
- El aislamiento es común entre quienes son acosados; pueden comenzar a distanciarse de amigos y familiares.
- El malestar emocional es esperado, ya que la persona puede volverse excesivamente ansiosa, triste o enojada sin una razón aparente.
Problemas de salud asociados con el acoso
Las personas pueden sufrir problemas de salud debido al acoso, incluidos los siguientes:

Estrés

Ansiedad o depresión

Pérdida de confianza

Falta de sueño

Incapacidad para funcionar normalmente

Autolesiones
¿Cómo conduce el acoso al consumo de sustancias?
Las experiencias dolorosas asociadas con el acoso llevan a mecanismos de afrontamiento poco saludables. El impacto en la salud mental se vuelve difícil de manejar, y las drogas o el alcohol se convierten en una forma de lidiar. Además de esto, también existe la presión de grupo para consumir drogas o alcohol para adormecer el malestar físico o mental, como por ejemplo el acoso. Comienza un ciclo en el que las drogas o el alcohol se asocian con el alivio temporal del dolor físico o emocional relacionado con el acoso.
Los estudios han demostrado que el alcohol fue la sustancia más consumida, seguida del tabaco y el cannabis, entre las personas que fueron acosadas. Los adolescentes involucrados en el acoso escolar o cibernético tienen tres veces más probabilidades de consumir alcohol o drogas.
Además, los niños o adultos que acosan a otros también tienen un mayor riesgo de abuso de sustancias. Los acosadores tienden a consumir drogas debido al autoaislamiento, su grupo de pares y el comportamiento antisocial.

La intervención temprana puede prevenir el acoso.
El acoso puede tener impactos duraderos tanto en niños como en adultos, lo que hace que la intervención temprana sea crucial. Enseñar empatía desde una edad temprana ayuda a prevenir el comportamiento de acoso, mientras que reconocer las señales de que alguien está siendo acosado, como la ansiedad, marcas físicas o angustia emocional, puede llevar a un apoyo oportuno. Es importante que tanto aquellos que experimentan el acoso como los testigos sepan cómo responder de manera efectiva.
Aquí hay algunos consejos esenciales para aquellos que son acosados y para los que son testigos del acoso.
Cuando estás siendo acosado
- Intenta mantener la calma.
- Intenta documentar el incidente y registrar lo que está sucediendo.
- Habla siempre con alguien sobre lo que ocurrió.
- Intenta razonar y establecer límites si te sientes seguro haciéndolo.
- Evita la represalia a menos que sea necesario. Sin embargo, protégete si te sientes en peligro.
- Busca apoyo y consejería.
- Informa sobre el acoso a cualquiera que esté dispuesto a escuchar.
Cuando eres testigo de acoso
- Nunca ignores la situación; tu presencia puede hacer la diferencia.
- Interviene si ves que es seguro hacerlo.
- Apoya a la persona que está siendo acosada y ayúdala a ponerse en contacto con alguien que pueda ayudarla.
- Informa sobre el acoso y anima a la víctima a denunciarlo.
- Educa a otros y aumenta la conciencia.
Recursos de ayuda
Algunos de los siguientes recursos ayudan con la prevención del acoso:
La prevención y la intervención temprana son clave para el éxito. Los padres, el personal escolar y los adultos preocupados tienen un papel que desempeñar en la prevención del acoso y la intervención. Ayudar a las personas a comprender el acoso es una de las cosas más importantes que se pueden hacer para detenerlo.

















